A un año de su inauguración, el Tren Maya suma dos percances sin heridos

A un año de su inauguración, el Tren Maya suma dos percances sin heridos

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. 19 de agosto de 2025. Dulce Baltazar. – El Tren Maya, uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos del pasado sexenio, vuelve a colocarse en el centro del debate nacional tras el descarrilamiento ocurrido este martes 19 de agosto en la estación Izamal, Yucatán, en el tramo Cancún–Mérida.

De acuerdo con información oficial, el tren número 304 se salió parcialmente de las vías al ingresar a baja velocidad a los andenes de la estación. Aunque un vagón se inclinó hacia un costado, no se reportaron personas lesionadas. Los pasajeros fueron trasladados a sus destinos en autobuses proporcionados por la empresa.

Este hecho se suma al primer descarrilamiento ocurrido en marzo de 2024, cerca de la estación Tixkokob, también en Yucatán, lo que ha encendido cuestionamientos sobre la seguridad y el mantenimiento de la obra.

El Tren Maya fue anunciado por el presidente Andrés Manuel López Obrador en 2018 como una obra estratégica para detonar el turismo y el desarrollo económico en el sureste del país. Con un recorrido de 1,554 kilómetros a través de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, se proyectó como un motor de empleo, conectividad y crecimiento regional.

La construcción inició en 2020 en medio de fuertes críticas por su impacto ambiental, la deforestación de selvas y la posible afectación a cenotes y cuevas en la península de Yucatán. A pesar de múltiples amparos y suspensiones, la obra fue catalogada como de seguridad nacional, lo que permitió su continuidad.

Tras varios retrasos y sobrecostos que elevaron su presupuesto a más de 500 mil millones de pesos, el tren fue inaugurado por fases entre diciembre de 2023 y febrero de 2024. Desde entonces, opera trenes de pasajeros y se proyecta que en el futuro mueva también carga.

El gobierno sostiene que el Tren Maya transportará a más de 8,000 pasajeros diarios, dinamizará el turismo en la región y servirá como eje logístico de mercancías. Sin embargo, los recientes percances han generado dudas sobre su operación y seguridad, al tiempo que reavivan las críticas sobre su rentabilidad y los daños al medio ambiente.

En redes sociales, el descarrilamiento en Izamal se convirtió en tendencia, generando memes, testimonios de pasajeros y nuevas exigencias de una investigación a fondo.

El Tren Maya sigue siendo un proyecto de contrastes: para sus defensores, representa la modernización y el renacimiento del sureste; para sus críticos, un megaproyecto costoso, de alto impacto ambiental y con riesgos operativos.

Mientras una comisión dictaminadora investiga las causas del último descarrilamiento, el país observa con atención el rumbo de esta obra que, a poco más de un año de su inauguración, ya carga con dos incidentes relevantes en su historial.

COMPARTE LA NOTA EN TUS REDES

Related posts