
El costo de los alimentos esenciales presiona el gasto familiar; el jitomate subió 60.2% anual y fue uno de los principales responsables del encarecimiento
MÉXICO.- Durante febrero de 2026, los hogares mexicanos tuvieron que destinar más dinero para comprar alimentos básicos. El costo de la canasta alimentaria aumentó tanto en zonas urbanas como rurales y el incremento fue mayor que la inflación nacional, lo que presiona directamente el presupuesto de las familias.
Datos actualizados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), citados en un análisis publicado por El Economista, indican que el valor de la canasta alimentaria subió 6.5% anual en zonas urbanas y 5.6% en zonas rurales.
Este aumento ocurre en un contexto en el que la inflación general del país se ubicó en 4.02% durante febrero, por lo que el costo de los alimentos crece a un ritmo más acelerado que el promedio de precios.
Este fenómeno se explica principalmente por el aumento en productos clave como el jitomate, el bistec de res y los alimentos consumidos fuera del hogar, que tuvieron una fuerte incidencia en el encarecimiento de la canasta básica.
¿Cuánto dinero necesita una persona para comprar la canasta alimentaria?
El Inegi utiliza el valor de la canasta alimentaria para calcular indicadores clave relacionados con la pobreza en México.
Durante febrero de 2026, los montos estimados fueron los siguientes:
Zonas urbanas
2,516.97 pesos por persona al mes
Incremento anual de 6.5%
Zonas rurales
1,887.58 pesos por persona al mes
Incremento anual de 5.6%
Estos valores sirven como referencia para determinar la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos, que representa el ingreso mínimo necesario para adquirir alimentos básicos.
Qué son las líneas de pobreza que calcula el Inegi
El Inegi utiliza dos indicadores para evaluar si los ingresos de una persona o familia alcanzan para cubrir necesidades básicas.
Línea de pobreza extrema por ingresos (LPEI)
Representa el valor monetario de la canasta alimentaria. Si el ingreso de una persona está por debajo de este nivel, se considera que no puede cubrir sus necesidades alimentarias.
Línea de pobreza por ingresos (LPI)
Incluye el costo de la canasta alimentaria más bienes y servicios no alimentarios, como transporte, vivienda o salud.
Estos indicadores permiten medir el nivel de bienestar económico y evaluar el impacto de los precios en la población.